Recuerdo mucho el día que en el diario vi la propaganda de cuatro carreras en modalidad virtual de la Universidad Alas Peruanas, que sin pensarlo mucho adquirí mi carpeta de postulante. Como muchos, esperaba que sea tratara de cursos por correspondencia; sin embargo, me equivoqué rotundamente, lo que solo pude comprobar luego de rendir mi examen de admisión e ingresar a esta gran aventura.
Tutorías virtuales de lunes a viernes; y los sábados y domingos acudía a tutorías presenciales en la universidad sobre los temas trazados para la semana en la guía del curso y los libros comerciales que nos entregaban. Era realmente tedioso y exigente, pues los profesores preguntaban y pedían conclusiones de nuestros avances; y a mis 30 años sentía vergüenza no intervenir en clases o no entender nada; pues aquello, sumado a mis ansias por salir adelante, me llevó a sacrificar cumpleaños, tiempo con mi familia, para llevar clases y dar exámenes en Semana Santa, Fiestas Patrias y Navidad durante los doce ciclos (que parecían siglos) que se requiere para ser abogado.
No fue nada sencillo y este testimonio no tiene la finalidad de asustar, por todo lo contrario, se debe tomar como advertencia que si ingresas a esta modalidad necesitas madurez emocional, mucho temple y grandes ganas de leer y aprender; pues todo esfuerzo tiene su recompensa, y esto es directamente proporcional.
No tengo amigos virtuales, ni mucho menos hice rápida mi carrera, por todo lo contrario el alumno hace la universidad y me siento muy orgulloso de pertenecer a la Universidad Alas Peruanas que dentro poco demostrará que sí formó buenos profesionales.
Tengo grandes amistades que se iniciaron en estas aulas, y con las que aún continuamos reuniéndonos para estudiar. He logrado ser el capitán de mi destino, porque ahora veo con otros ojos las grandes posibilidades que existen en el Perú. Actualmente, me desarrollo brindando asesorías y capacitaciones en materia de contrataciones estatales logrando a la fecha incorporarnos como una de las primeras asociaciones que contribuyen con el desarrollo de las buenas prácticas institucionales del Estado Peruano; me estoy especializando con un Posgrado en Contratación Pública y para el próximo año tengo planeado lograr el registro como Árbitro de Derecho y llevar una maestría en Derecho Administrativo.
No existe límite para una persona cuando esta quiere salir adelante. ¡Rompan los paradigmas!, pues la educación a distancia funciona cuando uno pone el empeño y las ganas necesarias para hacerlo realidad; y este es mejor que el tipo de educación anterior que no utiliza herramientas tecnológicas en un mundo globalizado e informático. |